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El cacao da origen a uno
de los productos más deliciosos del mundo: el chocolate,
que fue desarrollado recién en el siglo XIX. La vaina
del cacao, sin embargo, fue primero utilizada para la creación
de una bebida, en la época de los mayas, en México,
alrededor del año 600. Hay documentos más precisos
que informan de la predilección de los aztecas por el
cacao. Preparaban un brebaje amargo y concentrado, el "tchocolatl"
reservado al emperador, a los nobles y a los guerreros.
La vaina del cacao, de
valor más preciado que el oro, sirvió como elemento
de trueque.
En 1519, Hernán
Cortés desembarcó con sus tropas en el país
de Monctezuma, emperador de los aztecas. Su llegada coincidió
curiosamente con el anuncio del regreso cíclico, cada
52 años, de Quetzalcoatl, dios que simbolizaba la sabiduría
y el conocimiento, de piel blanca y con barba. Según la
leyenda, este mismo dios, habría introducido el cacao
y enseñado a sus adoradores a cultivarlo.
Así es que Cortés
y sus soldados fueron recibidos como dioses y agasajados con
"tchocolatl". Pero lo que más llamó la
atención del conquistador y lo atrajo fue el valor del
cacao como moneda de intercambio.
Los españoles tomaron la costumbre de consumir la bebida
chocolatada que se convirtió en un verdadero "deleite"
el día en que se les ocurrió agregarle azúcar.
Religiosas instaladas en México mejoraron la receta al
incorporarle vainilla, canela y anís.
El
chocolate parte a conquistar Europa En 1528, Cortés vuelve a España
con un cargamento de cacao, además de las recetas y los
utensilios necesarios para su preparación. Las vainas
del cacao eran fermentadas, secadas al sol, tostadas y prensadas
entre dos piedras calientes hasta obtener una pasta aromática
moldeada en forma de barras o panes, luego se les agregaba agua,
azúcar o miel y especias a elección. El nuevo brebaje
resultaba fascinante. Se lo consideró como un medicamento,
un reconstituyente y hasta un brebaje de amor, atribuyéndole
virtudes afrodisíacas. Mientras tanto, las recetas fueron
mejorando...
El chocolate podía
ser un alimento o una bebida. Como bebida se lo podía
consumir hasta en los días de ayuno lo mismo que
el vino y, como era mucho más nutritivo, se lo
prefería hasta en los días de cuaresma. Por mucho
tiempo, el chocolate fue una exclusividad española y como
era bastante caro estaba reservado a las clases sociales privilegiadas.
El contrabando, los visitadores de la corte de España,
los intercambios con los conventos, las capturas de naves que
volvían de México, fueron los hechos que permitieron
que el cacao llegara a otros países. En el año
1615 fue introducido oficialmente en Francia. En efecto, la Infanta
Ana de Austria, esposa de Luis XIII, rey de Francia, trajo en
su equipaje todo lo necesario para la preparación del
chocolate, su bebida favorita. Los cortesanos se apuraron a imitarla
y rápidamente adquirieron esa costumbre.
El chocolate luego hizo
su aparición casi simultáneamente en todos los
países. En Italia los "cioccolatieri" lo introdujeron
en 1606. En Alemania apareció en 1646; allí estaba
gravado con muchos impuestos y se hacía difícil
su consumo. Los ingleses lo descubren en 1657, abriéndose
salones de degustación, entre ellos el "Cocoa Tree"y
el "Whites". En 1697 un ciudadano suizo degustó
el chocolate en Bélgica y lo llevó a su país
en 1711. El dulce brebaje también alcanzó Austria
por intermedio del emperador Carlos VI luego de su infructuosa
tentativa por ocupar el trono de España. El cacao arribó
a Suecia y fue bien recibido por la nobleza en 1737. El naturista
Charles Linné dijo al respecto "la vaina del cacao
da la materia prima que permite fabricar una bebida deliciosa,
sana y nutritiva". él le da el nombre en latín
de "Theobroma", que significa "alimento de los
dioses", en homenaje, tal vez, a Quetzalcoatl. Recién
en 1755 los norteamericanos, en ese entonces colonia inglesa,
descubren la bebida que enloquecía a toda Europa.
Cada país intenta,
desde entonces, su propia fuente de aprovisionamiento plantando
cacao en sus colonias. Francia lo hizo en la India Occidental,
particularmente en Martinica y en Madagascar: los holandeses
en Ceylán, Java Sumatra y Timor; los belgas en el Congo;
los ingleses en la India Oriental; los alemanes en Camerún
y los portugueses en Brasil.
El chocolate definitivamente
había conquistado el mundo.
De
la bebida a las tabletas El
pasaje del chocolate líquido al sólido comenzó
gracias a la tentativa de crear una bebida más liviana.En
1819, en París, Pelletier instala la primera fábrica
que se sirve del vapor. En ese mismo año, François-Louis
Callier funda en Vevey, Suiza, la primera chocolatería
de ese país y en 1831 es imitado por Charles-Amédée
Kohler, quien se establece en Lausanne. En 1828, el holandés
Conrad Van Houter inventó una prensa que le permitió
extraer la materia grasa (la manteca de cacao) quedando el polvo
de cacao desgrasado que conocemos hoy en día.
En 1875, también
en Vevey, el laboratorio del Sr. Henri Nestlé se encontraba
contiguo a una pequeña chocolatería creada poco
tiempo atrás por Daniel Peter. Un día este último,
siguiendo el ejemplo de su vecino, tuvo la idea de incorporar
leche al chocolate. Así nació el primer chocolate
con leche del mundo. Posteriormente, Peter se asoció con
Cailler y con Kohler. En 1929 las tres marcas se fusionaron con
Nestlé, consagrando así la unión definitiva
del chocolate con la leche.
Texto extraido de
www.nestle.com |